La tecnología avanza y se impone en todos los sectores,… y también en el de la cirugía. Muchas de estas aplicaciones suponen cambios positivos, mejorar precisión, optimizar recursos,.. aportar un mayor control al proceso quirúrgico,.. como ejemplo puede mencionarse al sofisticado sistema “Da Vinci” con aplicación en cirugía torácica, neurocirugía, o cirugía ortopédica y traumatología,…entre otras especialidades.
Si bien en otros casos puede crear confusión,… inducir error,… o crear falsas expectativas. En cirugía estética, más concretamente en el aumento mamario, han proliferado diferentes aplicaciones que pretenden predecir el resultado final tras la implantación de implantes mamarios.
Hasta aquí,.. todo bien, pero ¿es real el efecto virtual simulado? ¿cabe esperar un resultado igual al propuesto por la aplicación?
En la mayoría de los casos esta expectativa no se cumple.
Se trata de programas, o aplicaciones,… cuyo funcionamiento está basado en las bases de los videojuegos, partiendo de unas fotografías crean una proyección con efecto “3 D”,…., incluso “4 D” … y hasta “5 D”,…, (que ya resulta sospechoso considerar tantas dimensiones…), recrean el efecto que daría uno u otro volumen de implantes. Esta simulación podría hacerla cualquiera,…, un comercial, …., o hasta la propia paciente,… es como un juego.
Un juego que resulta muy atractivo, con gran impacto de “marketing”.