Cirugía Estética y el "efecto positivo potenciador"

La Cirugía Estética tiene como objetivo mejorar el aspecto estético mediante una operación que se dirige a modificar la forma, posición, perfil,…, de un tejido vivo en una zona anatómica determinada.

Partiendo de esta premisa, cabe esperar que tras una intervención de cirugía estética el resultado quede limitado a mejorar la apariencia de la zona tratada, únicamente (que no es poco).

En nuestra experiencia, tras muchos pacientes operados, se observa que la mejoría muchas veces se muestra en muchos aspecto, no sólo, en el resultado concreto previsto y descrito antes de plantear la intervención.

Observamos que cuando una paciente, por ejemplo, se aumenta el volumen del pecho, se van produciendo cambios como la forma de vestir, se siente más segura de su imagen corporal, está más contenta con su escote,…, incluso hace actividades que antes de la intervención no se atrevía a hacer por inseguridad,…, nadar,…, ir a un gimnasio,…tomar el sol,….etc. Su autoestima mejora, y su vida en general también.

En este sentido la intervención que más efectos positivos potenciadores provoca, tal vez sea la abdominoplastia y la liposucción. Estas intervenciones mejoran el contorno corporal y reducen la grasa acumulada en zonas como: abdomen y/o flancos.

La Cirugía Estética tiene como objetivo mejorar el aspecto estético mediante una operación que se dirige a modificar la forma, posición, perfil,…, de un tejido vivo en una zona anatómica determinada.

Partiendo de esta premisa, cabe esperar que tras una intervención de cirugía estética el resultado quede limitado a mejorar la apariencia de la zona tratada, únicamente (que no es poco).

En nuestra experiencia, tras muchos pacientes operados, se observa que la mejoría muchas veces se muestra en muchos aspecto, no sólo, en el resultado concreto previsto y descrito antes de plantear la intervención.

Observamos que cuando una paciente, por ejemplo, se aumenta el volumen del pecho, se van produciendo cambios como la forma de vestir, se siente más segura de su imagen corporal, está más contenta con su escote,…, incluso hace actividades que antes de la intervención no se atrevía a hacer por inseguridad,…, nadar,…, ir a un gimnasio,…tomar el sol,….etc. Su autoestima mejora, y su vida en general también.

En este sentido la intervención que más efectos positivos potenciadores provoca, tal vez sea la abdominoplastia y la liposucción. Estas intervenciones mejoran el contorno corporal y reducen la grasa acumulada en zonas como: abdomen y/o flancos.

Mencionar también como otras intervenciones de cirugía plástica y estética, consideradas menores como la otoplastia o la blefaroplastia, generan ese efecto positivo potenciador, que hace a los pacientes sentirse mejor.

Es entonces la cirugía plástica y estética una cirugía “de lujo”, calificada en algunos momentos como “frívola” o incluso  “innecesaria”,…, desde mi punto de vista en absoluto, es una  cirugía necesaria con sus debida indicaciones, y cuyos efectos van más allá de los meramente estéticos.

La Cirugía Plástica y Estética, tiene también la denominación de Cirugía Reparadora, cuyo objetivo es reconstruir, o reparar las estructuras anatómicas o tejidos dañados por una lesión traumática, congénita, u oncológica entre otras,…(quemaduras, malformaciones, reconstrucción tras cáncer,…etc.), esta parte de nuestra especialidad es la menos conocida, y forma parte de nuestro bagaje profesional.

En general, me agrada pensar que nuestra especialidad aporta bienestar y mejor calidad de vida a nuestros pacientes.