¿Pueden borrarse las patas de gallo, el código de barras o las arrugas faciales con acido hialurónico?

No existen los milagros.

El ácido hialurónico en una sustancia con capacidad de retener el agua a su alrededor, esto le confiere la capacidad de ATENUAR algunas líneas de expresión o MEJORAR el aspecto de pieles envejecidas con surcos muy marcados, pero de ahí a eliminar por completo las arrugas, hay un trecho.

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra presente en el cuerpo de forma natural. Es una molécula con la propiedad de retener el agua consigo misma, por ello contribuye a hidratar la piel, proporcionar tersura y aportar un aspecto radiante al rostro. Conforme envejecemos se va disminuyendo la cantidad de ácido hialurónico de nuestra piel.

 El ácido hialurónico infiltrado en las zonas estratégicas del rostro aporta hidratación, con resultados muy naturales y duraderos. Es una sustancia reabsorbible, por tanto sus efectos estéticos no son permanentes. El ácido hialurónico se presenta en distintos grados de reticulación, esta propiedad le confiere mayor o menor duración en dependencia de la profundidad de la infiltración y de las zonas donde se infiltre, por ejemplo en la pequeñas arrugas del labio superior (el llamado “código de barras”) la infiltración es más superficial que en la líneas de expresión de la frente donde se puede utilizar mayor reticulación y profundidad.

Otros factores que influyen en la duración de los efectos son la edad, la calidad de la piel y el estilo de vida.

Las zonas faciales que mejor responden al tratamiento con ácido hialurónico son:

        1º. Los surcos nasogenianos, nasolabiales (o “surcos de la sonrisa”), esta zona es muy agradecida para estos tratamientos, se atenúanla profundidad y extensión del surco, se consigue una sonrisa más joven.

        2º. El entrecejo también responde positivamente al tratamiento con ácido hialurónico, son surcos profundos en personas muy expresivas que tienden a gesticular mucho, en estas pacientes este tratamiento rejuvenece esta parte del rostro, sin restar expresividad. La toxina botulínica también está indicado para tratar esta zona, su mecanismo de acción es distinto, la toxina botulínica inhibe la contracción del músculo del entrecejo y “plancha” por completo estas arrugas.

         3º. Otros surcos, o depresiones consecuencia de cicatrices, por ejemplo tras la extirpación de un lunar o estados de adelgazamiento extremo, pérdida de la grasa facial, aunque en estos casos hay que valorar también otras opciones como la lipotransferencia de grasa autóloga, entre otros.

Cómo decíamos al principio en el tema de las arrugas, no existen los milagros, el Acido Hialurónico NO BORRA, pero SI ATENUA, y obtiene muy buenos resultados, conservando la expresión, que no es poco.