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Tatuajes y cirugía plástica

Tatuajes y Cirugía plástica

Cada vez son más las personas que deciden hacerse un tatuaje, por diferentes razones, lo más habitual es hacerlo por estética, aunque también existen otros motivos, como cubrir la cicatriz de una intervención, resaltarla, o recrear visualmente una areola – pezón, por ejemplo.

El tatuaje se realiza depositando pigmento debajo de la superficie de la piel, en la dermis. Este pigmento se “inyecta” con microagujas a 1 – 1,2 mm por debajo de la superficie cutánea, existen diferentes sistemas de multipunción (demógrafos)  que permiten realizar más rápidamente el procedimiento, aunque básicamente es un proceso manual.

Existe también otra demanda creciente, la eliminación del tatuaje.  Para ello el método más recomendado es el láser, que tras varias sesiones va “borrando” el tatuaje, aunque no siempre lo consigue por completo. Cuando el tatuaje no se elimina totalmente con el láser, puede recurrirse a la cirugía, siempre que las dimensiones y localización lo permitan.  En estos casos concretos, se “extirpa” la piel incluyendo el tatuaje y se realiza una sutura lo más estética posible, esta extirpación a veces se realiza en varios tiempos, para permitir la expansión de la piel. Estamos cambiando un tatuaje por una cicatriz.

Algunas intervenciones quirúrgicas de columna, o de cirugía mamaria reconstructiva, conllevan una cicatriz amplia o la pérdida de la areola – pezón, ….. el tatuaje de la cicatriz puede disimularla, o incluso cubrirla,…., aunque hemos de ser muy prudentes y seguir algunas indicaciones:

  • Antes de tatuar una cicatriz, debemos esperar al menos 1 año para que el tejido cicatricial esté los suficientemente maduro, en ocasiones es aconsejable esperar 18 meses.

  • La piel que previsible se va a tatuar, debe tener el mismo color que la piel sin cicatriz que la rodea, no puede tatuarse una cicatriz que esté roja, violácea, o hipertrófica. Porque los pigmentos no serán estables, y porque su fragilidad puede ocasionar heridas, o cicatrización queloidea.

  • Pueden ser necesarias varias sesiones, y debe dejarse un tiempo de recuperación suficiente entre sesión y sesión, de al menos 4 semanas.

  • Tras cada sesión deben seguirse los cuidados elementales: evitar exposición al sol, evitar bañarse en piscinas, mantener higiene adecuada, aplicar una crema de protección.

El caso concreto de la pérdida de la areola y el pezón en las pacientes mastectomizadas tras una cirugía oncológica, la micropigmentación es una solución más que recrea estas estructuras, aunque no consigue la proyección y el efecto 3 D que se logra con la reconstrucción quirúrgica.